¿Qué es «lo políticamente correcto»?

Por Luis Felipe Lomelí

No es un movimiento político. Tampoco es algo nuevo ni reciente. Lo políticamente correcto es una estrategia retórica que consiste en ocultar tus preocupaciones reales y substituirlas por argumentos que sabes que son más eficientes y eficaces, dentro un público determinado, para tu crítica.

El debate sobre la mentada estatua de Colón y la que la substituirá da excelentes ejemplos al respecto.

Foto: Archivo Cuartoscuro

Supongamos que odias al Peje y quieres criticarle todo lo que haga. Pero no quieres parecer un fanático irracional. Listo, pues vas y buscas un argumento que suene bien: «vamos a olvidar la historia», por ejemplo. Y te sueltas con una diatriba sobre la importancia de la memoria.

Supongamos que eres un racista consumado pero sabes que, bueno, te van a decir racista si dices que te enorgullece el pasado esclavista del que desciendes. Listo, pues vas y buscas algún argumento que provenga de un grupo subalternizado históricamente y te haces pasar por defensor de la representatividad de los pueblos oprimidos: «la estatua nueva no representa la diversidad de las culturas originarias del país y se la encargaron a un whitexican».

O tomas un argumento de género: «por qué se la encargaron a un hombre y no a una mujer».

O uno democrático: «por qué fue por asignación directa y no por concurso».

O uno sobre prioridades: «¿Alguien quiere pensar en los niños con cáncer!»

Etcétera.

Esta estrategia retórica te hace ver inteligente. Además, te permite criticar lo que no te gusta mientras, a la vez, ocultas tus verdaderas motivaciones.

Ojo: no quiero decir que todas las personas que esgrimen estos argumentos lo hagan hipócritamente. De hecho, por regla general, cualquiera de estos argumentos surge como crítica sincera y luego son aprovechados y repetidos por aquéllos que tenían otras intenciones para su crítica… pero vieron o sospecharon que sus argumentos racistas, clasistas o fanáticos no eran muy eficaces.

Ahora bien, cuando el discurso viene desde el poder, ya viene codificado de dicha forma: a eso se dedican los intelectuales orgánicos y los redactores de discursos en cualquier parte del mundo. Es decir, ni AMLO/EPN/FCH dice/decían «sea como sea voy a hacer un negociazo con el tren interoceánico» sino «vamos a llevar el progreso a las comunidades oaxaqueñas», ni Trudeau dice «estamos extorsionando a los países pobres con las vacunas del covid» sino «estamos regalando vacunas».

Por último, si la frase «hay que ser políticamente correcto» se ha popularizado en los últimos años, esto se debe a que la fórmula para hacer un discurso políticamente correcto empezó a dejar de funcionar para aquéllos que se dedicaban precisamente a eso, a engañar, y su público comenzó a darse cuenta y a señalarlo. Y eso, por supuesto, les molestó muchísimo: siempre es muy feo que te digan que no eres bueno para la chamba a la que te has dedicado por años.

Anuncio publicitario

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s